LA IMPORTANCIA DE LA RESPIRACIÓN CÓMO AYUDAR A SU HIJO A SER CONSCIENTE DE ELLA Y A BENEFICIARSE DE SUS PROPIEDADES

7 months ago by in Últimos Artículos

Si hay algo de lo que jamás podremos prescindir mientras vivamos es de la respiración; somos capaces de vivir un día sin comer o sin beber, pero no podemos aguantar ni una hora sin respirar. Sin embargo, al tratarse de un proceso que hacemos de forma automática, muchas veces lo tenemos olvidado, pues consideramos que la respiración únicamente consiste en tomar aire y expulsarlo, pero la respiración engloba algo mucho mayor: nos permite tener un mayor conocimiento y control sobre nuestro cuerpo y nuestras emociones. ¿Le gustaría saber cómo practicar una respiración más beneficiosa? ¿Le gustaría que su hijo también lo hiciera? Si es así, siga leyendo.

No se trata de un hecho sin importancia la forma de respirar, pues la diferencia entre hacerlo de una manera o de otra puede ser la clave entre manifestar ciertos problemas de salud o no. De hecho, cuando las personas presentan síntomas de estrés y de ansiedad, uno de los primeros remedios es practicar una respiración que ayude a estar más relajado, y acompañar esto con técnicas de relajación corporal. La hiperventilación que consiste en hacer respiraciones rápidas y cortas utilizando básicamente los pulmones es una de las causas que pueden provocar una crisis de ansiedad, y la mayoría de las veces no somos conscientes de cuándo estamos hiperventilando hasta que no sentimos el malestar. Frente a este tipo de respiración está la que provoca el efecto contrario, una sensación de mayor serenidad y relajación, que se conoce con el nombre de respiración abdominal y que consiste en efectuar respiraciones lentas y profundas que, en lugar de quedarse en la parte superior, llegan hasta el abdomen, utilizando el diafragma.

Y, sabiendo todo esto de antemano, ¿no es mejor prevenir que curar? ¿Le gustaría introducir en su rutina diaria un tiempo dedicado a mejorar su respiración? ¿Cree que sería beneficioso también para su hijo? Si su respuesta es sí, a continuación le propongo algunas formas de hacerlo.

En primer lugar es importante que sepan apreciar la diferencia entre una buena respiración y una no tan buena. Para ello puede explicarle a su hijo que, cuando nos sentimos amenazados ante un peligro, es normal que el corazón se acelere y respiremos  rápido, ya que nuestro cuerpo, ante los peligros, bombea sangre rápido porque se  prepara para la acción, por ejemplo, para poder salir corriendo a toda velocidad. Sin embargo, cuando vivimos algo como amenaza pero realmente no constituye un peligro físico, nuestro cuerpo se prepara pero luego quizá no tiene acción, por lo que las secuelas de esa respiración rápida nos las quedamos en forma de malestar. Para conocer esta sensación prueben a respirar de forma bastante rápida unas 8 veces (no más de 10), y notarán cómo la tensión y una sensación de incomodidad y malestar empieza a apoderarse de su cuerpo.

Una vez conocidas las consecuencias de una mala respiración, practicamos el antídoto a ese malestar. Le podemos contar al niño que le vamos a dar una receta mágica, como si fuera una pócima milagrosa, que siempre que la practique se sentirá mejor; es la siguiente:

Tumbados sobre una superficie preferiblemente rígida (como una esterilla de  practicar yoga), pónganse una mano en el pecho y la otra en la barriga. Pídale a su hijo que imagine que dentro de su barriguita hay un globo que debe ir hinchando y deshinchando, según usted le pida. Puede hacerle preguntas como: ¿De qué color es ese globo? Para que el niño se lo imagine y la visualización sea mayor. Entonces el procedimiento para respirar será el siguiente:

– Mientras usted cuente del 1 al 4, él debe respirar por la nariz y notar que la mano que sube es la que tiene en la tripa (y no la del pecho), y mientras lo hace debe imaginar cómo se va hinchando ese globo.

– Durante el 5-6 debe aguantar el aire, mantener ese globo hinchado pero sin que entre  más aire.

– Por último, de 7- 10, ir soltando el aire e imaginar cómo se va deshinchando el globo.

Pueden comenzar practicando esto unos cinco minutos al día, y poco a poco ir incrementando el tiempo diario dedicado a la respiración. Es muy aconsejable combinar esto con alguna técnica de relajación corporal, como la que le sugerimos en otra de las recetas.

Cuando terminen de practicar puede mantener una conversación con su hijo y preguntarle: ¿Qué es lo que más te ha gustado de practicar esto? ¿Y lo que menos? ¿Cómo te has sentido haciéndolo? ¿Y después de hacerlo?

Quizá el mejor momento que pueda dedicar a respirar es precisamente cuando piense que no tiene tiempo de hacerlo, pues recuerde que mientras invierta en su respiración y su relajación estará ganando en salud. Y lo más importante, su hijo le imitará y dedicará el tiempo que se merece a su bienestar.

Valeria Aragón

Coach infantil y familiar

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 4.0/5 (1 vote cast)
LA IMPORTANCIA DE LA RESPIRACIÓN CÓMO AYUDAR A SU HIJO A SER CONSCIENTE DE ELLA Y A BENEFICIARSE DE SUS PROPIEDADES, 4.0 out of 5 based on 1 rating
Valeria Aragon

Coach, facilitadora del talento y la Creatividad en todas sus edades. Fundadora de Pequeños Pensadores y Eleva Escuela de Coaching